Acuerdo con el FMI: la incertidumbre sobre la deuda pesa sobre los eurobonos senegaleses
El acuerdo técnico sobre un nuevo programa de 36 meses con el FMI se presenta como un posible apoyo para las finanzas públicas senegalesas. Pero, según el analista Anouar Ayache, los mercados esperan sobre todo las modalidades concretas del tratamiento de la deuda y su posible efecto sobre los acreedores privados.
El acuerdo a nivel de los servicios alcanzado entre Senegal y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un nuevo programa de 36 meses no disipa por sí solo las dudas de los inversores. Según el analista económico y financiero Anouar Ayache, la evolución de los eurobonos senegaleses refleja ante todo las incertidumbres en torno al futuro tratamiento de la deuda.
El acuerdo se describe como una etapa que podría respaldar el retorno progresivo a unas finanzas públicas más viables, fomentar la confianza y facilitar la movilización de financiación adicional. Las orientaciones mencionadas incluyen, en particular, un aumento de los ingresos internos, la racionalización del gasto, la protección de los hogares vulnerables, una mejor gestión de la deuda y de los atrasos, así como un refuerzo del seguimiento de las empresas públicas.
Las modalidades del tratamiento de la deuda, en el centro de las expectativas
Las autoridades han oficializado un Plan de tratamiento de la deuda de Senegal. Su objetivo declarado es restaurar de forma duradera el perfil de endeudamiento, reducir el peso de su servicio en el presupuesto y liberar margen para las inversiones públicas prioritarias.
Senegal también anunció su intención de recurrir al Marco Común del G20, en una fórmula presentada como mejorada, con un calendario más ajustado, un intercambio más temprano de información y consultas con las distintas categorías de acreedores.
Para Anouar Ayache, los mercados buscan ahora conocer la forma que adoptará este tratamiento: ampliación de los vencimientos, reestructuración más profunda o reducción del principal. El lugar de los acreedores privados y el tratamiento reservado a los eurobonos también figuran entre las cuestiones determinantes.
Conciliar a los acreedores y la estabilidad financiera
El país deberá lidiar con acreedores oficiales bilaterales, instituciones multilaterales, inversores privados y acreedores regionales. Según el analista, el desafío consiste en mantener la estabilidad del sistema financiero nacional, especialmente en la UEMOA, al tiempo que se preserva la confianza de los inversores.
La rebaja de la calificación soberana de Senegal por parte de Moody’s, producida durante las negociaciones con el FMI, añade presión. Anouar Ayache considera que una nueva rebaja de la calificación encarecería la financiación y complicaría el acceso a los mercados internacionales. Por último, subraya que el alivio presupuestario buscado deberá servir para reforzar la producción, las exportaciones y los ingresos públicos.
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